
Son casi las tres de la mañana, acaso desde aquella ventana tu mirada a cambiado desde aquel espacio donde te encontre en aquella rutina de transeunte secuestrado desde aquella ventana donde hoy tambien es al mía, desde aquella mirada atrapando la mía.
Sentado, aparcado en el vertice de tu cuerpo, en el delicado rose de tu voz mientras cierro los ojos en aquellas horas interminables de charla atraves de un celular, hoy mientras escribo extraño también los prolongados minutos y horas frente a un monitor vacìo sin leer lo que piensas, sin decir que te amo y me amas.
Encuentro alguna distancia entre tu cuerpo y el mio, solo una minima distancia que desparece cuando me brindas un suspiro, aquella distancia atrapada en tu voz, en los saludos de buenos dias, los te quiero o te amo; aquellos te amo, que extraño si un segundo no te escucho, aquellos te amo que cobran vida en alguna canción que nos apropiamos para poder crear nuestro mundo, aquel mundo casi fantastico, donde el viento es complice de ambos sin que nadie se percate de ello, aquel mundo donde hasta
...
(... continúa)